El gasto de IA descontrolado: nadie sabe cuánto gasta tu empresa en IA
Claude, OpenAI y Cursor aparecen en la tarjeta de medio equipo, sin visibilidad ni control. Los números del gasto en IA y cómo recuperar el manejo.
Hacé una prueba: andá a finanzas y preguntá cuánto gastó tu empresa en IA el mes pasado. No el presupuesto aprobado: el gasto real. Lo más probable es que nadie tenga el número, porque no está en un solo lugar. Está repartido en la tarjeta personal de un dev, en la corporativa de un líder, en tres suscripciones que alguien puso "para probar" y nunca dio de baja.
El gasto en IA dejó de ser una línea del presupuesto. Se volvió un montón de líneas chiquitas que nadie suma.
Los números: esto crece más rápido que cualquier otra cosa
No es una sensación. El gasto empresarial en IA se proyecta en alrededor de 407 mil millones de dólares en 2026, un salto del 34,8% sobre los 302 mil millones de 2025, según las proyecciones que compilan Gartner e IDC. Dentro de eso, la IA generativa crece al 59% interanual y el software de agentes de IA es la categoría que más rápido se mueve: cerca de 206 mil millones en 2026, un crecimiento de tres dígitos en un solo año.
El 78% de las empresas ya usa IA en al menos una función, contra el 55% de 2023. La adopción ya pasó. Lo que no pasó es el control.
El verdadero problema tiene nombre: shadow AI
La parte incómoda no es cuánto se gasta, sino cuánto se gasta sin que nadie lo vea. A esto se le dice shadow AI: herramientas de IA que el equipo usa por su cuenta, fuera del radar de IT y de finanzas.
Los datos son contundentes:
- El 65% de la adopción de IA en 2026 cae en la categoría de shadow AI.
- El 47% de quienes usan IA generativa lo hacen a través de cuentas personales, esquivando cualquier control de la empresa.
- El uso de herramientas de shadow AI creció 156% entre 2023 y 2025.
- Solo el 37% de las organizaciones tiene políticas de gobernanza de IA.
Y el dato que mejor resume el desastre operativo: la empresa promedio tiene 14 herramientas de IA distintas en uso, y el equipo de IT conoce apenas 4 o 5. El resto vive en la sombra, facturando todos los meses a tarjetas que finanzas no puede rastrear.
No es que la gente quiera esconderse. Es que pedir aprobación para una suscripción de 20 dólares es más lento que ponerla en la tarjeta personal y pedir el reintegro. La fricción del proceso es la que empuja todo a la sombra.
Por qué esto es un problema de plata, no solo de seguridad
Es fácil ver el shadow AI como un tema de riesgo de datos —y lo es: IBM calculó en 2025 que una brecha que involucra shadow AI cuesta 670 mil dólares más y tarda 10 días más en contenerse. Pero antes de cualquier brecha, hay un problema financiero más simple y más cotidiano:
- No sabés tu costo real. Si el gasto está en cinco tarjetas distintas, no podés saber cuánto te cuesta realmente la IA por equipo, por proyecto o por cliente.
- Pagás cosas que no usás. Suscripciones zombies, planes que quedaron en el tier caro, herramientas que alguien probó una vez. Sin visibilidad, nadie las da de baja.
- No podés negociar. Si no sabés que tenés 40 licencias de la misma herramienta repartidas en tres equipos, no vas a pedir el plan enterprise que te las junta más barato.
- El reintegro es un pozo. Cada gasto en una tarjeta personal es un comprobante que alguien tiene que cargar, aprobar y devolver. Multiplicalo por 14 herramientas.
Cómo se recupera el control
La respuesta no es prohibir. Prohibir IA en 2026 es como prohibir Google: la gente la va a usar igual, solo que peor escondida. La salida es la contraria: hacer que usar IA por los canales de la empresa sea más fácil que usarla por la tarjeta personal.
Eso se logra con tres cosas:
- Una tarjeta por persona o por agente. En vez de una corporativa compartida que nadie quiere tocar, una tarjeta propia para cada quien, con su límite. La gente la usa porque es más cómoda que adelantar plata de su bolsillo.
- Límites antes del gasto, no auditoría después. Un tope por persona y, si querés, restringido a los comercios que importan (Anthropic, OpenAI, Cursor). El control pasa a estar en el momento del cobro, no en la planilla de fin de mes.
- Un panel que suma todo. Un solo lugar donde ves quién gasta, en qué y cuánto. El número que finanzas hoy no tiene, disponible en tiempo real.
Esto es exactamente lo que construimos con Cardia Teams: una tarjeta por persona o agente, con su límite, y un panel donde el gasto de IA del equipo finalmente se ve junto —en pesos o en USDT, según cómo pague cada quien. No para frenar a nadie, sino para que el día que finanzas pregunte cuánto gastaste en IA, la respuesta esté a un clic.
El gasto en IA va a seguir creciendo: los números no dejan lugar a dudas. La pregunta no es si vas a gastar más, sino si vas a saber en qué.